“Temerario” es un bar de narguile con un lenguaje visual robusto y escalable, consistió en una transmutación de uso radical, garantizando la rentabilidad, donde el mayor reto fue orquestar una nueva identidad industrial reutilizando el mobiliario existente. La intervención se centró en crear puntos focales: una imponente estructura suspendida que deletrea el nombre mediante círculos retroiluminados y un barril de acero recuperado que actúa como insignia luminosa.
