Para este centro de consultorios, el desafío técnico consistió en zonificar un espacio reducido para albergar múltiples ambientes alrededor de un núcleo central de recepción, evitando la estética clínica tradicional en favor de una identidad innovadora y creativa. Ejecutado en dos fases, con 5 años de diferencia, el proyecto resolvió la limitante de una única fuente de luz natural en la etapa de ampliación mediante la implementación estratégica de tabiques de vitroblocks. Esta solución modular garantiza la permeabilidad lumínica hacia los consultorios interiores y el aislamiento acústico necesario, maximizando la sensación de amplitud y conectando el interior con el paisaje exterior.
